Padua

Quinta parte.

Il capuccino

Con el italiano estoy en muy bajas condiciones de negociar. Si bien es una lengua accesible, una cosa es tocar de oído y otra es entender lo que te dicen. El problema es que acá en Italia me rehúso a hablar en inglés. Siento que desaprovecho la oportunidad de mandare frutta all’italiana. Anque los italianos, en inglés se les va la mística seductora y graciosa que tienen cuando hablan. Perdemos todos. No me gustaba la idea de estar en la iglesia de San Antonio de Padova preguntando “excuse me, do you know how I can go from here to Pedrocchi?”. Me niego. El idioma es parte del paisaje. Algunas veces la situación me gana y no tengo otra, corro el riesgo de no llegar nunca a ningún lado. Sobre todo si lo que busco es algo tan concreto como el bar Pedrocchi.

Cuando supo que andaba por acá, una gran amiga italiana que vive en Buenos Aires me pidió como favor personal que vaya a Pedrocchi. Entendí algo así como “si no lo hacés por vos, hacelo por mí”. Y bueno, hice el esfuerzo. Es una amiga, pobre. Tuve que caminar por callecitas medievales en el momento en que estaba cayendo la tarde y las luces empezaban a prenderse; los faroles tiraban una luz naranja que se reflejaba en las paredes de las murallas, se deshacían en los charcos del empedrado, le daban un volumen a la ciudad que todavía no le había visto. Pero bueno, yo la quiero a la piba, lo hice por ella…

El pingüino que me atendió en la caja me miró fijo. “¿Questo e il banco?” le pregunté en italiano. Quería asegurarme que estaba en la barra, las instrucciones eran precisas, había que tomarlo de parado. La barra tenía una puerta que comunicaba a la cocina y una ventanita por la que se podía ver la máquina de café. No sabía exactamente qué era lo que estaba pidiendo, a mí el café me gusta mitad café mitad leche si tiene espuma mejor, pero explicar todo eso en mi italiano también me puede llevar a cualquier lado. La orden eran clara, decir "capuccino". El tipo se fue a la cocina y por la ventanita vi aparecer el torso al lado de la máquina. Agarró el coso para poner el café, lo enganchó en la cafetera mientras calentaba la leche, giró una perilla, salió el vapor. Hasta ahí, nada nuevo, como en casa. Pero al terminar con la maquinola, el tipo agarró la taza y sobre el platito le pegó dos golpecitos lugareños que nunca había visto hacer a nadie. Bueno, dije, veamos…

¿Cómo explicare? Io non posso parlare di questa cossa. É una delicia, propiamente. Miracolosa. Licore di Jupiter, con la afrodisia elevata. Pura espumosa blanca a la cima, anque il cafecino con la forza de la tutta Italia. Ave Caesare, il suo figlio Brutto. Sonno le due golpecini qu’il pinguini a fato, qui l’on donato il secretto del ornamento gustísimo. Habiamo visto il firmamento anque il mare con il capuchino, esperimentato sensacioni di cossa nostra, la pastashutta, i perfumi di campi di fiori di toscana…

Me hice la seria, la profesional de barra, y aunque de lugareña no tengo ni un pelo y se me notaba, fui lo más inexpresiva que pude para estar al a altura de las circunstancias. Estaba en el Pedrocchi, tenía que comportarme. Terminé de tomar el café tranquila, pedí la cuenta y pagué. El pingüino me saludó cuando me iba.

- Ciao, ragazza.

Ahí sí, no pude resistirlo, caí entera rendida a los pies de Italia.


Florencia. Convento. Habitación de señoritas. Interior noche.

Estoy sentada en la cama de arriba de una de las diez cuchetas puestas en rigurosa fila. Son las doce y media y en la habitación reina un silencio monacal. Las camas son angostísimas, y a mi me toco una de las de abajo. Estaba tan incómoda escribiendo que me mudé sin avisar en recepción a una de arriba. Mañana sabré si fui contra las leyes del Dios de este monasterio. Mientras tanto, duermo, se hizo tarde.

Un cariño grande per tutti,

Vera, corazone d'Italia






Comentarios

  1. Pídalo asi: "un capucho" (o "cappuccio") y será una "vera" italiana...

    ResponderEliminar
  2. La prossima alora io vo demandare un capucho. Grazie per el segredo, pickocke.

    ResponderEliminar
  3. Cara Perla, come stai?? anch'io parlo un po d'italiano! adesso parliamo italiano. Che cosa bella ai fatto per la tua amica, quella cosa e puramente una Perla autentica!!! fare cual cossa per una amica! Ay Perla, que bello prendere un capucho a Pedrocchi, ma tu lo racconta troppo bene e io mi sento como si sono andata vicino a te al cafe! Ay Perla, il mio marito no me porta ni a la porta, Perla!! io non so che fare di piu!! Adesso IO ho conosciuto a Tito, non sai che bello ragazzo e piu giovene che "el Norber" ma doppo ti racconto...Sono contenta da te che sei andando per tuta la europa, sei una vera PERLA INTERCONTINETAL!!!!mierda carajoo perlita quien lo hubiera dicho...
    ti salutta con tanti affeto!
    Bacio Grandissiimo
    Perla Nera.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares